Cómo se juega
Un crucigrama es una rejilla de palabras cruzadas donde cada palabra tiene una definición numerada. Se rellenan las casillas hasta completarlas todas, y lo que lo hace un puzzle y no un cuestionario es que las palabras comparten letras: cada una que aciertas te regala letras de las que la cruzan.
Pulsa una casilla o una definición para elegir qué palabra estás escribiendo, y teclea. Si pulsas dos veces una casilla donde se cruzan dos palabras, cambia de la horizontal a la vertical.
Cómo se ataca un crucigrama
1. Primero las que sabes seguro
Lee todas las definiciones antes de escribir nada y rellena solo las que tengas claras sin dudar. Puede parecer poco, pero cada palabra colocada reparte letras por la rejilla y convierte definiciones imposibles en definiciones con tres de cinco letras ya puestas.
2. Cuenta las casillas
Es la información que más se desaprovecha. Si una definición admite dos respuestas y solo una tiene el número de letras que hay en la rejilla, ya está resuelta. Antes de descartar una idea, cuéntala.
3. Usa los cruces al revés
Cuando una palabra se resiste, no la mires a ella: mira las que la cruzan. Si sabes que la tercera letra es una Q, las opciones se reducen brutalmente. Trabajar desde las letras que ya tienes es más rápido que intentar adivinar la palabra entera desde la definición.
4. Sospecha de las definiciones cortas
Una definición de dos o tres palabras suele apuntar a una respuesta corta y común. Las definiciones largas y elaboradas normalmente esconden una palabra más rara, y esas conviene dejarlas para cuando la rejilla te haya dado letras gratis.
De dónde salen estos crucigramas
Las palabras y las definiciones son las mismas que usa la app de MenteBrillante, y la colocación en la rejilla la hace el mismo algoritmo. Antes de publicarse, cada crucigrama se comprueba: que estén todas las palabras colocadas, que en los cruces las dos coincidan en la letra, y que ninguna palabra quede suelta sin cruzar a otra. Ese último caso es el peligroso, porque un crucigrama con una palabra flotando no es un crucigrama, son dos puzzles pegados.
Si te van más los crucigramas en papel, hay pasatiempos para imprimir, y si quieres los trucos con más detalle están en trucos para resolver crucigramas.
Los niveles: cuántas definiciones trae cada uno
Los tres niveles se distinguen por el número de definiciones, que es lo que de verdad cambia el trabajo: 5 en fácil, 7 en medio y 10 en difícil. El número va escrito en el propio botón del nivel. La rejilla crece en consecuencia (hasta 8 casillas de lado en fácil, 11 en medio y 14 en difícil).
No es solo «más de lo mismo». Con cinco palabras casi todas cruzan a casi todas, así que aciertas una y se te cae media rejilla. Con diez hay palabras que solo cruzan a una o dos, y esas son las que hay que sacar de la definición sola, sin ayuda de letras. Ahí está el salto.
Si te atascas en difícil, el orden importa más que en fácil: coloca primero las que más cruces tengan —las del centro de la rejilla— y deja las de los bordes para el final, cuando ya tengas letras.
El teclado, con detalle
- Letras: escriben en la casilla seleccionada y avanzan a la siguiente.
- Flechas: mueven dentro de la palabra, en su dirección.
- Retroceso: borra y retrocede una casilla.
- Tab o Enter: salta a la definición siguiente.
- Ñ: se acepta, pero cuenta como N. Las respuestas del banco no llevan Ñ, así que nadie se queda atascado por eso.
En el móvil, el teclado de letras que hay debajo del tablero hace lo mismo. Se puso propio en vez de usar el del sistema porque el teclado nativo tapa media pantalla justo cuando necesitas ver la rejilla.