Por qué en papel
Sigue habiendo muchas situaciones en las que el papel gana: un taller de memoria en una residencia, un aula sin tabletas, un viaje en tren, o simplemente la costumbre de resolver con lápiz y goma. En papel se anota al margen con una libertad que ninguna interfaz iguala.
Por eso estas páginas están diseñadas para imprimirse bien, no como una versión venida a menos de la web: los puzzles ocupan lo que tienen que ocupar, las soluciones van en su propia hoja con salto de página, y todo lo que sobra —menú, texto, publicidad— desaparece al imprimir.
Qué hay en cada hoja
Los sudokus salen de cuatro en cuatro, en cinco niveles: un 4×4 y un 6×6 para empezar, y tres de 9×9 con 40, 32 y 26 pistas. Puedes cambiar de tanda tantas veces como quieras y decidir si se imprimen las soluciones o no.
Los misterios son seis casos de lógica en los que hay que colocar a cinco sospechosos en un plano siguiendo unas pistas, y descubrir quién se quedó a solas con la víctima. Vienen dos fáciles, dos medios y dos difíciles, con las soluciones al final. Es el formato que se ha popularizado con los murdoku; estos casos son nuestros.
Cómo guardarlo en PDF
Abre la página que quieras, pulsa «Imprimir» y en el diálogo del navegador cambia el destino a «Guardar como PDF» (en Windows puede aparecer como «Microsoft Print to PDF»). Funciona en Chrome, Edge, Firefox y Safari sin instalar nada, y el documento que sale es el mismo que saldría en papel.
Si vas a imprimir de verdad, dos ajustes que ayudan: tamaño A4 y márgenes por defecto —el diseño ya reserva 12 mm— y escala al 100 %, no «ajustar a la página», que a veces encoge las casillas más de lo necesario.
Todo con solución única, y comprobada
Ningún puzzle de estas hojas admite dos soluciones. No es una promesa de marketing: los sudokus se generan vaciando casillas solo mientras la solución siga siendo la única posible, y los casos de misterio se comprueban recorriendo las 14.400 colocaciones que permite el tablero. Un puzzle con dos soluciones obliga a adivinar, y eso en papel es especialmente molesto, porque no hay un botón de deshacer.
¿En papel o en pantalla?
Depende de para qué. En pantalla tienes comprobación al momento, anotaciones que se borran solas y no gastas nada: son los juegos online. En papel tienes libertad para anotar como quieras, cero distracciones y algo que puedes repartir a diez personas a la vez.
Y para una rutina diaria con seguimiento, rachas y quince pasatiempos distintos, eso es la app, que funciona igual en el navegador y en el móvil.