Por qué en papel
Sigue habiendo muchas situaciones en las que el papel gana: un taller de memoria en una residencia, un aula sin tabletas, un viaje en tren, o simplemente la costumbre de resolver con lápiz y goma. En papel se anota al margen con una libertad que ninguna interfaz iguala.
Por eso estas páginas están diseñadas para imprimirse bien, no como una versión venida a menos de la web: los puzzles ocupan lo que tienen que ocupar, las soluciones van en su propia hoja con salto de página, y todo lo que sobra —menú, texto, publicidad— desaparece al imprimir.
Qué hay en cada hoja
Los sudokus salen de cuatro en cuatro, en cinco niveles: un 4×4 y un 6×6 para empezar, y tres de 9×9 con 40, 32 y 26 pistas. Puedes cambiar de tanda tantas veces como quieras y decidir si se imprimen las soluciones o no.
Los autodefinidos son sesenta láminas propias en tres niveles (8×10, 10×13 y 11×15), una por hoja y con la solución aparte, o un cuadernillo con las veinte de un nivel. En la misma página se pueden resolver en el navegador, con comprobación y cronómetro.
Los misterios son 240 casos de lógica en los que hay que colocar a cinco sospechosos en un plano siguiendo unas pistas, y descubrir quién se quedó a solas con la víctima. Salen de seis en seis, mezclando niveles o del nivel que elijas, con las soluciones al final. Es el formato que se ha popularizado con los murdoku; estos casos son nuestros.
Fichas para mayores en letra grande
Una ficha por hoja A4, letra de 20 puntos o más y soluciones aparte. Pensadas para residencias, centros de día, talleres de memoria y para quien cuida en casa:
- Ejercicios de memoria: la lista de la compra, orientación, recuerdos de toda la vida y más.
- Ejercicios de atención: tachar letras y números, el intruso, laberintos y copiar figuras.
- Ejercicios de cálculo: cuentas, dinero y cambio, y leer y dibujar la hora en relojes de agujas.
- Refranes para completar: refranes de toda la vida, ninguno inventado, para completar o para unir.
- Sopas de letras en letra grande y crucigramas fáciles.
- Fichas de orientación temporal: el calendario del mes, fechas señaladas, las cuatro estaciones y poner en orden.
- Ejercicios de lenguaje: completar palabras, sinónimos, ¿qué palabra es?, palabras que empiezan por… y contrarios.
- Encontrar las diferencias y otras fichas con dibujos: contar figuras, seguir el camino y simetría.
- Fichas de reminiscencia: recuerdos por épocas, objetos de antes y oficios de antes.
- Y las fichas de estimulación cognitiva, que mezclan nueve tipos y tienen un cuadernillo con una de cada.
Cómo guardarlo en PDF
Abre la página que quieras, pulsa «Imprimir» y en el diálogo del navegador cambia el destino a «Guardar como PDF» (en Windows puede aparecer como «Microsoft Print to PDF»). Funciona en Chrome, Edge, Firefox y Safari sin instalar nada, y el documento que sale es el mismo que saldría en papel.
Si vas a imprimir de verdad, dos ajustes que ayudan: tamaño A4 y márgenes por defecto —el diseño ya reserva 12 mm— y escala al 100 %, no «ajustar a la página», que a veces encoge las casillas más de lo necesario.
Todo con solución única, y comprobada
Ningún puzzle de estas hojas admite dos soluciones. No es una promesa de marketing: los sudokus se generan vaciando casillas solo mientras la solución siga siendo la única posible, y los casos de misterio se comprueban recorriendo las 14.400 colocaciones que permite el tablero. Un puzzle con dos soluciones obliga a adivinar, y eso en papel es especialmente molesto, porque no hay un botón de deshacer.
¿En papel o en pantalla?
Depende de para qué. En pantalla tienes comprobación al momento, anotaciones que se borran solas y no gastas nada: son los juegos online. En papel tienes libertad para anotar como quieras, cero distracciones y algo que puedes repartir a diez personas a la vez.
Y para una rutina diaria con seguimiento, rachas y catorce pasatiempos distintos, eso es la app, que funciona igual en el navegador y en el móvil.