Cómo se juega
Tienes una rejilla de letras y una lista de palabras escondidas dentro. Hay que localizarlas todas. Cada palabra está en línea recta —horizontal, vertical o diagonal— y puede ir en cualquiera de los dos sentidos, así que también aparecen escritas al revés.
Para marcarla, pulsa su primera letra y después la última. Si la línea entre las dos coincide con una palabra de la lista, se queda marcada en verde y la palabra se tacha. Si te equivocas al elegir la primera letra, Esc cancela la selección.
Cuatro formas de ir más rápido
1. Busca la letra rara, no la primera
El error más común es rastrear la rejilla buscando la letra inicial de la palabra. Es lo peor que puedes hacer si esa letra es una A, una E o una S, porque hay decenas. Mira la palabra y busca su letra menos frecuente: la K de KIWI, la J de JIRAFA, la Z de ZORRO. Habrá dos o tres en toda la rejilla, y desde cada una compruebas ocho direcciones en un segundo.
2. Busca parejas de letras, no letras sueltas
En castellano hay combinaciones que casi solo aparecen dentro de una palabra real: QU, LL, RR, CH, y terminaciones como -CIÓN o -MENTE. Localizar un QU en la rejilla es prácticamente localizar una palabra.
3. Barre en una sola dirección cada vez
Intentar ver las ocho direcciones a la vez cansa y no funciona. Es más rápido hacer una pasada mirando solo horizontales, luego solo verticales, y dejar las diagonales para el final: son las que menos palabras esconden y las que más cuestan de ver.
4. Deja las diagonales del revés para el final
Una palabra en diagonal ascendente y escrita al revés es, con diferencia, la más difícil de detectar. Si te queda una sola palabra por encontrar y no aparece, casi seguro que está así. Empieza por la última letra en vez de por la primera y prueba las cuatro diagonales.
Sobre los tamaños
Hay tres: 10×10, 12×12 y 14×14. La diferencia real no es el número de palabras, es la cantidad de letras de relleno: en una rejilla de 14×14 hay casi el doble de ruido, y eso es lo que hace que cueste. En el nivel difícil además suelen entrar diez palabras por sopa en vez de ocho.
Los temas y las palabras son los mismos que usa la app, así que si juegas en las dos, el contenido es coherente. Y si prefieres papel, hay pasatiempos para imprimir.
Por qué no hay tildes ni Ñ
Es una decisión consciente y conviene explicarla, porque a veces choca. Las palabras se escriben sin tildes y con la Ñ convertida en N. El motivo es que la búsqueda compara letra a letra: si la rejilla mezclara Ñ y N, encontrar ESPAÑA dependería de qué carácter hubiera caído en cada casilla, y quien mirara una N donde esperaba una Ñ pasaría de largo. Con un solo alfabeto de 26 letras, lo que ves es lo que hay.
Es el mismo criterio que sigue la app, y también el de casi cualquier sopa impresa en castellano.
Una sopa mal hecha se nota enseguida
El fallo típico de las sopas generadas automáticamente es que una palabra de la lista no está en la rejilla. Pasa cuando el colocador no consigue encajarla y sigue adelante sin avisar. Y es especialmente cruel, porque quien juega no tiene forma de saber si está buscando mal o buscando algo que no existe: se pasa diez minutos peinando la rejilla para nada.
Aquí eso no puede ocurrir. Al generar cada sopa se buscan las palabras una por una en las ocho direcciones, y si alguna no aparece, esa sopa no se publica. La misma comprobación se repite después sobre el fichero ya publicado, que es el que carga esta página.