Las reglas, en cuatro líneas
- Hay cinco sospechosos y una cuadrícula de cinco por cinco casillas, repartida en habitaciones.
- Cada sospechoso ocupa una casilla, y hay exactamente uno por fila y uno por columna. Nunca dos en la misma fila ni en la misma columna.
- La víctima está en una casilla fija, marcada con 💀. Nadie puede ocuparla.
- En la habitación donde está el cuerpo acaba una sola persona: esa es la asesina. No es un dato oculto, es una regla que puedes usar para deducir.
Las pistas son todas ciertas. No hay pistas trampa, ni testigos que mientan, ni giros ocultos: si una pista dice que la condesa estaba en el invernadero, estaba en el invernadero.
Cómo se resuelve un caso
1. Empieza por lo que fija una casilla
Las pistas no valen todas lo mismo. «Estaba en la fila 3» o «en la columna 2» clavan una coordenada entera; «estaba en el salón» solo reduce a un grupo de casillas. Coloca primero lo que es seguro y deja lo vago para después: cada persona colocada elimina una fila y una columna para todos los demás, y eso es lo que hace avalancha.
2. Usa la regla de fila y columna como si fuera una pista más
Es el error más común: leer las pistas y olvidar la regla. Con tres personas colocadas quedan solo dos filas y dos columnas libres, así que a las otras dos les quedan cuatro casillas entre las que repartirse — y muchas veces las habitaciones descartan dos de ellas de golpe.
3. Las pistas negativas valen más de lo que parece
«No estaba en la cocina» parece poca cosa, pero si la cocina son cuatro casillas, acabas de eliminar cuatro posibilidades para esa persona. Y «no llegó a pisar la habitación del cuerpo» es todavía mejor: te está diciendo directamente que esa persona no es la asesina, lo cual reduce la lista de culpables antes de haber colocado a nadie.
4. Deja la acusación para el final
La tentación es intentar adivinar al culpable desde la primera pista. No funciona, y además te despista: el culpable es una consecuencia de la colocación, no un dato independiente. Coloca primero a los cinco; el nombre sale solo.
5. Si te atascas, cuenta habitaciones
Cuando hay una pista del tipo «en el comedor había exactamente dos personas», úsala como restricción global y no como un detalle. Combinada con la regla de filas y columnas suele cerrar el caso de un golpe, porque limita cuántas casillas de esa zona pueden estar ocupadas.
De dónde viene esto
El género se ha popularizado con los murdoku, un formato que cruza la colocación lógica del sudoku con una escena del crimen, y que llegó al gran público con el libro de Manuel Garand. Antes de eso ya existían los acertijos de lógica de toda la vida —los de «cinco casas, cinco colores, cinco profesiones»— que son el mismo tipo de razonamiento sin el mapa.
Nuestros casos los llamamos Criminoku y los generamos nosotros: elegimos un escenario, colocamos a los sospechosos, deducimos todas las pistas que serían ciertas y luego vamos quitando pistas mientras la solución siga siendo única. Por eso cada caso tiene el mínimo de pistas necesario, y por eso podemos prometer que no hay que adivinar: está comprobado caso por caso.