Cómo resolver acertijos de lógica: el método de la tabla
La técnica que convierte los acertijos de «cinco personas, cinco casas y diez pistas» en algo mecánico. Con un ejemplo resuelto paso a paso.
Hay un tipo de acertijo que aparece en todas partes —oposiciones, libros de pasatiempos, entrevistas de trabajo— y que tiene siempre la misma pinta:
Cinco amigos viven en cinco casas de distinto color. Cada uno bebe una cosa distinta y tiene una mascota distinta. El que vive en la casa roja bebe té. El perro no vive al lado del gato…
Mucha gente los intenta de cabeza, se pierde a la cuarta pista y concluye que no se le dan bien. No es cuestión de talento: de cabeza no se pueden hacer, y quien los resuelve rápido no lo hace de cabeza. Usa una tabla.
La idea
El truco entero cabe en una frase: anota lo que es imposible, no solo lo que es seguro.
La intuición dice que hay que ir apuntando lo que vas averiguando. Pero en estos acertijos la mayoría de las pistas no te dicen quién es qué, te dicen quién no es qué. «Marta no bebe café» parece poca cosa, y tachar esa casilla es lo que acaba resolviendo el puzzle: cuando en una fila queda una sola casilla sin tachar, esa es la respuesta, aunque ninguna pista te la haya dicho nunca.
Cómo se monta la tabla
Dibuja una cuadrícula con las dos categorías que quieras cruzar. Personas en las filas, bebidas en las columnas:
té café agua vino zumo
Marta · · · · ·
Luis · · · · ·
Ana · · · · ·
Y usa dos símbolos: X para «imposible», O para «confirmado».
La regla que hace que todo funcione: cuando pones una O, tachas con X toda su fila y toda su columna. Si Marta bebe té, Marta no bebe nada más y nadie más bebe té. Una sola confirmación reparte ocho tachones. Ese efecto en cascada es el motor del método.
Un ejemplo pequeño, resuelto
Tres amigos —Marta, Luis y Ana— beben té, café y agua, uno cada uno.
- Marta no bebe café.
- Luis no bebe té ni café.
Vamos.
Pista 2 primero. Es la más restrictiva, y ese es el otro gran truco: no vayas en orden, empieza por la pista que más tacha. Luis no bebe té ni café → dos X en la fila de Luis. Y como solo quedan tres bebidas, a Luis le queda una: agua. O confirmada sin que ninguna pista dijera «Luis bebe agua».
Cascada. Luis bebe agua → nadie más bebe agua. X para Marta y Ana en la columna del agua.
Pista 1. Marta no bebe café. En la fila de Marta ya estaban tachados el agua (por la cascada) y ahora el café. Le queda el té.
Cascada otra vez. Marta bebe té → Ana no. Y a Ana solo le queda el café.
Resuelto, y fíjate en que la respuesta de Ana no aparecía en ninguna pista. Salió sola de los tachones. Eso es lo que no puede hacerse de cabeza.
Los tipos de pista y qué hacer con cada una
Directas. «Ana bebe café.» O directa y cascada. Son regalos, úsalas primero.
Negativas. «Marta no bebe café.» Una X. Parecen inútiles y son la mayoría del puzzle.
Relacionales. «El del té vive al lado del perro.» Estas no se apuntan en la tabla: anótalas aparte y revísalas cada vez que confirmes algo nuevo. Son las que se activan más tarde.
De exclusión mutua. «El que bebe té no es Marta ni Luis.» Dos X de un tirón, y a veces una O implícita.
Posicionales. «Está justo a la izquierda de…». Se resuelven mejor con una tira aparte, dibujando las posiciones en fila y probando dónde encaja el bloque.
Cuatro consejos que ahorran mucho tiempo
Relee las pistas cada vez que confirmes algo. Una pista que no servía para nada hace tres pasos puede resolver el puzzle entero ahora. La mayoría de atascos son eso: una pista ya usada que ahora dice más.
No adivines nunca. Estos acertijos están construidos para tener solución única y llegarse por deducción. Si te ves probando, es que hay una deducción sin ver, normalmente una fila con una sola casilla libre.
Revisa filas y columnas completas. El error más común no es deducir mal, es no mirar. Acostúmbrate a repasar: ¿alguna fila tiene una sola casilla libre? ¿Alguna columna?
Empieza por la categoría más pequeña. Si hay cinco personas pero solo tres colores, empieza por los colores.
Dónde practicar
Los acertijos de lógica clásicos están en el pasatiempo de Acertijo, y la versión con cuadrícula y caso criminal es el Criminoku: cinco sospechosos, una rejilla de 5×5, pistas de varios tipos y un culpable. Ahí la tabla ya viene dibujada —es el propio tablero—, así que es un buen sitio para practicar el método sin tener que montarla en papel.
Todos los casos tienen solución única verificada, así que si te ves adivinando, no es el puzzle: es una deducción que se te ha escapado.
Se juega aquí, y si te van los de deducción, quizá te interese qué es un murdoku.