Crucigramas que se pueden leer sin gafas de aumento
El crucigrama del periódico es de los pasatiempos más queridos, pero tiene casillas de cinco milímetros y definiciones con trampa. Estos son al revés: rejillas pequeñas con casillas grandes, cinco palabras por crucigrama y definiciones directas, de las que se responden sin rebuscar. Una por hoja, en blanco y negro, con el número de letras al lado de cada definición.
Están pensados para personas mayores, para quien vuelve a los crucigramas después de mucho tiempo y para quien nunca ha hecho uno y quiere empezar. También funcionan bien con niños a partir de unos diez años.
Cómo hacerlos en grupo
- Leer las definiciones en voz alta. Una persona lee y el grupo responde; cada uno escribe en su hoja.
- Empezar por la más fácil. No hace falta seguir el orden: la primera palabra que salga da letras para las demás.
- Contar las letras. Si una respuesta no cabe, el número entre paréntesis lo avisa antes de escribir.
Más fichas en letra grande
Para seguir con las palabras: sopas de letras en letra grande y refranes para completar. Para la memoria y el cálculo, los ejercicios de memoria y los ejercicios de cálculo para mayores.
Cuando los fáciles se quedan cortos, está el crucigrama de nivel 2: rejillas de siete palabras, con algo más de vocabulario pero definiciones igual de directas, del tipo «Aparato para tomar la fiebre» o «Ciudad de las Fallas y la paella». Van también una por hoja, en letra grande y con la solución aparte. Y si se quiere otro formato, están los autodefinidos para imprimir.
Y para dar el salto, los autodefinidos para imprimir: el nivel fácil sale con casillas de más de dos centímetros, aunque las definiciones van dentro de la rejilla y en letra más pequeña que aquí.