Refranes de verdad, no inventados
Circulan por internet muchas fichas con «refranes» que nadie ha dicho nunca, o traducidos tal cual del inglés. Aquí solo hay refranes de los de siempre, de los que cualquiera ha oído a sus padres o a sus abuelos: «A quien madruga, Dios le ayuda», «En abril, aguas mil», «Más vale tarde que nunca»… La gracia del ejercicio es precisamente que el final salga solo, y eso solo pasa con un refrán que de verdad se haya oído.
Ideas para una sesión con refranes
- En voz alta primero. Quien dinamiza lee el principio y el grupo completa a coro. Después, la ficha en papel, cada uno a su ritmo.
- ¿Qué quiere decir? Elegir dos o tres refranes de la ficha y preguntar qué significan y cuándo se dicen. Salen anécdotas.
- Refranes del tiempo y del campo. Los de los meses («Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo») conectan con la orientación: en qué mes estamos, qué tiempo hace.
- De más fácil a más difícil. Empezar por la ficha de unir, que no pide escribir, y pasar luego a la de completar.
Más fichas en letra grande
Los refranes también aparecen mezclados con otros ejercicios en los ejercicios de memoria para mayores y en las fichas de estimulación cognitiva. Para seguir con el lenguaje, hay crucigramas fáciles y sopas de letras en letra grande.